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ehhh, estoy de acuerdo con las dos! i can't beleve it!
la fidelidad o infidelidad es un pacto. o se pacta la exclusividad
o se pacta la no exclusividad.
la grasada cae justamente en romper ese pacto,
¿por qué? porque no le das al otro, como dijo bulebú, la
posibilidad de elegir.
kierkegaard decía que prometer amor eterno es una mentira
y una utopía, uno elige al ser amado a cada instante, en el
instante que deja de elegirlo es el momento de decirlo.
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Clap, clap Kierkegaard!
A mí la verdá, la verdá es que después que me fue infiel me preocupa el no enterarme, y que me se pegue un bicho. Así que cuando sospeché, no dejé que me la chupe ni se le chupé más (las tetas por suerte quedan a salvo!) Todo por arribita y nada de abrazo post coitum. Con dato certero: patada en el orto y nunca más una palabra.
Agrego: quien es infiel con otro, es un pelotudo con él mismo.
Mea culpa: fuí infiel una sola vez, en mis veinti tempranísimos en el contexto de una pelea con mi novio. (Sí, créase o no, era hetero).
Desde allí esta Pirata de juguete se mantiene invicta.
Que no me defina estando "en pareja" no significa que no mantenga una fidelidad, pero no es tanto hacia el otro sino hacia lo que siento por ella. ES eso aquello que me frena. Oportunidades no faltan para nadie, pero como bien me preguntó mi mosquito preferido molesto... por qué no lo haría? Porque la quiero, porque la lastimaría y no se lo merece, porque me encanta hacerle el amor y que goce conmigo.
Ni bien considere que la relación no va más, en aspectos centrales, digo basta! Y no, no encuentro alguien tan rápido, soy bastante lenta...
Qw (atentando contra mi fama...)